La playa de Ris forma una "concha" amplia, que con marea baja permite el disfrute de más de 40.000 metros cuadrados de fina y maravillosa arena. En mareas vivas se puede acceder a pie hasta la Isla de San Pedruco, con su pequeña ermita medieval y sus higueras silvestres.

Tiene servicio de duchas, alquiler de pedalos y piraguas y sus aguas son excelentes para practicar la vela, el windsurf y la pesca submarina.